Si tienes placas solares y estás vertiendo excedentes, es normal que notes que “te pagan menos”. No es necesariamente una maniobra contra ti: en la mayoría de casos es el reflejo de cómo funciona el precio de la electricidad en las horas en las que tú produces. Cuando mucha gente genera solar a la vez (sobre todo al mediodía), el precio de la energía cae… y con él cae la compensación.
En este artículo te explico el porqué con un enfoque claro, sin tecnicismos, y te dejamos la idea clave: si el excedente vale menos, empieza a tener más sentido guardar esa energía para usarla tú (batería) en lugar de “venderla” barata. Desde Innovasol te planteamos los motivos de por que cada vez se pagan a menos los excedentes solares.
La explicación corta: produces cuando todo el mundo produce
La fotovoltaica tiene un “horario” muy marcado: genera sobre todo en las horas centrales del día. Y en esas mismas horas es cuando miles de instalaciones como la tuya están vertiendo excedentes a la red. Resultado: aumenta la oferta de electricidad justo en ese tramo horario.
Cuando la oferta se dispara y la demanda no crece al mismo ritmo, el precio del mercado baja. Esto no es una opinión: es la lógica básica de un mercado horario. Por eso, aunque tu instalación funcione igual de bien, el valor económico de lo que viertes puede ir a menos a lo largo del tiempo, especialmente en primavera y verano, cuando la producción solar es más alta.
¿Qué es exactamente la “compensación de excedentes” y por qué no es un sueldo
En España, lo más habitual en viviendas y pequeñas instalaciones es el autoconsumo con excedentes acogido a compensación simplificada.
Traducido: la energía que viertes se convierte en un descuento en tu factura, no en un ingreso independiente. Es decir, compensa parte de lo que consumes de la red en ese periodo de facturación.
Además, ese descuento tiene límites prácticos: si en un mes produces muchísimo excedente pero consumes poco de la red, no “haces caja” con esa diferencia; simplemente no la aprovechas completa en forma de descuento. El marco que regula estas modalidades y la compensación simplificada se apoya en el Real Decreto 244/2019 (por eso verás que tu contrato y tu factura hablan de compensación y excedentes en esos términos).
Por qué está bajando el precio de los excedentes: 4 causas reales
1) Canibalización solar en horas centrales
Este es el punto principal. Cada año hay más potencia fotovoltaica instalada y, por tanto, más energía solar entrando a la vez en las horas de máxima producción. En esas horas, el valor de la electricidad tiende a bajar. Si tu excedente se genera justo ahí, su valor cae.
2) Demanda que no acompaña (todavía) a ese pico de producción
Para que el precio no caiga, haría falta que en esas horas centrales la demanda creciera mucho: más consumo industrial en ese tramo, más electrificación (vehículo eléctrico cargando al mediodía), más bombas de calor funcionando, más procesos desplazados al horario solar, etc.
Eso está avanzando, sí, pero no siempre al ritmo de la expansión fotovoltaica.
3) Precios muy bajos e incluso horas con precios negativos
Hay momentos puntuales en los que el precio de la electricidad en el mercado puede llegar a ser muy bajo, cercano a cero o incluso negativo.
Cuando eso ocurre, la compensación de excedentes puede reducirse muchísimo o directamente quedar en cero. No significa que “pagues por verter” en el esquema típico de compensación simplificada; significa que ese excedente, en la práctica, no te genera descuento (o te lo reduce).
4) La “fórmula” de tu comercializadora y el tipo de tarifa importan
No todo el mundo cobra lo mismo por excedentes, incluso en el mismo día. Hay tarifas que compensan más “a mercado”, otras aplican una fórmula propia o un precio promocional, y cada contrato tiene su letra pequeña. Esto explica por qué dos vecinos con placas pueden ver importes
distintos por el mismo concepto. Si no tienes claro cómo te lo calculan, es una señal para revisar tarifa, porque a veces el problema no es “el sistema”, sino que tu contrato ya no encaja con tu forma de consumir.
Lo importante: tu kWh “vendido” y tu kWh “ahorrado” no compiten en la misma liga
Aquí está el giro que muchos no ven hasta que les baja la compensación: el kWh que autoconsumes te evita comprar electricidad a tu precio de consumo (con sus peajes, cargos e impuestos según corresponda). En cambio, el kWh que viertes se compensa a un valor que suele estar ligado a la energía en horas solares, que es precisamente cuando más está bajando el precio.
Dicho sin tecnicismos: cada vez que “guardas” un kWh para usarlo tú por la tarde-noche, estás sustituyendo una compra cara por un uso propio. Cada vez que lo viertes al mediodía, lo “vendes” cuando el mercado está más flojo. Por eso, cuando cae la compensación, el almacenamiento empieza a ganar sentido.
Sevilla y alrededores: por qué este tema se nota más
En Sevilla es muy común que el gran consumo venga de la climatización. Eso puede ser una ventaja o un freno, según cómo lo uses. Si el aire acondicionado funciona en horas centrales, sube tu autoconsumo directo y dependes menos de la compensación. Si el uso fuerte se concentra por la noche (llegas tarde, cenas tarde, pones el aire al acostarte), el excedente de mediodía se te acumula y lo “regalas” a un valor bajo.
Además, en Sevilla hay un detalle práctico que conviene no pasar por alto: sombras por casetones, chimeneas y medianeras. No es el tema de este artículo, pero sí afecta a la estrategia: si tu producción se recorta justo en ciertas horas, cambia el reparto entre autoconsumo y excedente. Por eso, antes de tomar decisiones (tarifa, batería o ampliación), es importante mirar sombras y hábitos con un mínimo de método.
Qué puedes hacer si te están pagando menos excedentes
Antes de hablar de baterías, hay tres palancas sencillas que suelen mejorar el resultado sin añadir equipos:
- Mover consumos al mediodía: termo eléctrico programado, lavadora/lavavajillas, bombas, cargas que no te importen a qué hora ocurran.
- Revisar el dimensionado: si te sobra mucha energía casi todos los días, puede que el sistema esté pensado para “producir mucho” y no para “aprovechar bien”.
- Revisar la tarifa: entender cómo te compensan y si tu contrato encaja con tu patrón de consumo actual.
Si con estas tres cosas sigues vertiendo mucho excedente barato, entonces sí: tiene sentido hablar del siguiente paso.
Por qué una batería física empieza a ser más rentable cuando bajan los excedentes
Una batería no es un capricho ni una obligación. Es una herramienta para convertir excedente de mediodía en autoconsumo de tarde-noche. Y cuando la compensación baja, esa conversión vale más, porque estás dejando de “vender barato” para “ahorrar caro”.
¿En qué casos suele encajar mejor? Sin entrar en promesas ni números inventados, normalmente empieza a tener sentido cuando se cumplen varias de estas condiciones:
- Tu consumo fuerte está fuera de las horas solares (tarde y noche).
- Tu instalación genera excedentes frecuentes y no los puedes absorber con cambios de hábitos.
- No quieres sobredimensionar más placas (porque te generaría aún más excedente a bajo valor).
- Buscas estabilidad: depender menos de lo que “paguen” por excedente y más de lo que tú consumes.
En viviendas es el caso típico “trabajo fuera, consumo por la noche”. En empresas, depende del horario y turnos. En comunidades, puede tener sentido si hay consumos fuera de horas solares o si se busca aumentar el aprovechamiento del autoconsumo común. Y en kits autoinstalables, la batería puede ser interesante cuando el objetivo es cubrir consumos base nocturnos y el excedente diurno se desperdicia.
Si el excedente vale menos, la estrategia cambia
Que te paguen menos por excedentes no significa que la solar “sea menos rentable”. Significa que el mercado está premiando cada vez más el autoconsumo directo y penalizando, por pura lógica, el vertido en horas saturadas de solar. La lectura práctica es sencilla: primero optimiza hábitos, dimensionado y tarifa; después, si sigues generando excedente barato, valora batería física para convertirlo en ahorro real en las horas en las que más lo necesitas.
En Innovasol estudiamos tu excente y te asesoramos
Nos reunimos contigo sin compromiso, estudiamos juntos tu caso y te asesoraos de forma transparente: te decimos con claridad qué te conviene: ajustar hábitos, revisar tarifa, redimensionar o dar el salto a batería. Sin promesas genéricas: con criterio y con tu realidad.